Blogg dedicado a la recopilación de materiales, que considere útiles, para Historia de España. Materiales dedicados a su uso en aula.
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lunes, 16 de marzo de 2026
sábado, 11 de octubre de 2025
domingo, 10 de septiembre de 2023
Curiosidades (Animación a la lectura): Sobre el origen etimológico de la palabra Hispania.
Curiosidades (Animación a la lectura): Sobre el origen etimológico de la palabra Hispania
La palabra «Hispania» (la romanización de España) tiene su origen en la denominación que servía a la civilización romana para el conjunto de la Península Ibérica, y cuyo significado vinculaban los escritores latinos a «tierra de conejos». Entre ellos Plinio «El Viejo», Catón «El Viejo» y Catulo, quienes citaban las tierras ibéricas como un lugar repleto de conejos, más concretamente de damanes (unos mamíferos parecidos al conejo y muy comunes en África).
No obstante, la raíz no latina de «Hispania» ha llevado a los historiadores a plantearse que su origen puede ser anterior a los romanos, procediendo en realidad de la denominación fenicia «I-span-ya». Pero, ¿qué significa esta palabra? El misterio está servido. Según expuso Cándido María Trigueros en 1767, el término podría significar «tierra del norte», aduciendo que los fenicios habían descubierto la costa de «Hispania» bordeando la costa africana, y ésta les quedaba al norte. Así, «spn» («sphan» en hebreo y arameo) significaría en fenicio «el norte».
En cualquier caso, la teoría más aceptada en la actualidad sugiere que «I-span-ya» se traduce como tierra donde se forjan metales, ya que «spy» en fenicio (raíz de la palabra «span») significa batir metales. Detrás de esta hipótesis de reciente creación se encuentra Jesús Luis Cunchillos y José Ángel Zamora, expertos en filología semítica del CSIC, quienes realizaron un estudio filológico comparativo entre varias lenguas semitas y determinaron que el nombre tiene su origen en la enorme fama de las minas de oro de la Península Ibérica.
sábado, 29 de julio de 2023
Tema 06. Crisis Antiguo Régimen. "Pepe Botella" (Animación a la lectura)
Tema 06. Crisis Antiguo Régimen. "Pepe Botella" (Animación a la lectura)
Un acercamiento a la Historia a través de las anécdotas”
Las caricaturas que se conservan sobre “Pepe Botella “(José Bonaparte) son muy conocidas. Destacan dos, una en la que está dentro de una botella y otra en la que aparece montado sobre un pepino y vestido con un traje «tejido» con naipes y vasos de vino.
Ambas ilustraciones nos lo representan como un ludópata y un borracho, lo que era la imagen general que el pueblo tenía de su rey, el hermano del Emperador Napoleón Bonaparte.
Ambos son muestras del ácido humor español, así como de su creatividad y malas pulgas, cuando se trata de ridiculizar, con razón o sin ella, a aquel al que por alguna razón se le tiene manía u ojeriza. De este modo, muy pronto, en España se le achacaron a a José Bonaparte toda una serie de vicios y defectos que estaba muy lejos de tener.
El nuevo rey de España empezó fuerte, había muchas reformas pendientes, y comenzó a «decretar». El 3 de febrero de 1809 publicaba:
En todas las provincias de España queda libre la fabricación, circulación y venta de los naipes desde el día 1° de Marzo próximo. Los fabricantes pagarán en las Aduanas ó administraciones, 18 maravedís de vellón por cada baraja. En el seis de copas se pondrá la firma del administrador ó de la persona á quien se comisione al efecto, al tiempo de pagar esta contribución conocida en Cataluña con el nombre de bolla. Se comisarán todas las barajas que se vendiesen sin tener dicha firma, y tanto los vendedores como los compradores, serán castigados con las penas prescritas en las Reales instrucciones y órdenes
Con este decreto, que pretendía regular el juego y recaudar algo para las débiles arcas de la Hacienda, se inició su “leyenda negra”. No necesitó más. A partir de ese decreto se le tildó de defensor de los jugadores y se le definió como “el rey ludópata”.
Si eso no era bastante, unos días después, el 15 de febrero, publicó otro decreto liberalizando, para dinamizar la economía, la fabricación y venta de algunas bebidas.
Queda suprimido desde este día en todas las provincias de España el estanco de aguardientes y rosolis, y libre su fabricación, circulación y venta. Los derechos qué pagaban los aguardientes á su introducción en Madrid, quedan reducidos en la forma siguiente: A 34 reales arroba el aguardiente común de 15 grados, en vez de 57 reales y 10 maravedís; á 40 el de prueba de Holanda, y ron de 19 grados, en vez de 79 reales y seis maravedís; y á 50 el de prueba de aceite de 24 grados, en vez de 140 reales y 25 maravedís. Los rosolis y licores pagarán los derechos establecidos; y la fábrica existente de la Real Hacienda, mientras no se logre enajenarla ó arrendarla, satisfará los derechos en los aguardientes que introducen como cualquier particular
Como vemos autorizó la desgravación de los aguardientes y licores. Por supuesto esto, ante el pueblo soberano, fue motivo más que suficiente para bautizarlo como borracho. Y por mote: «Pepe Botella» (Botellas en inicio y a la posteridad Botella)
Por cierto, el rosoli —o rosolis—, era un licor compuesto de aguardiente mezclado con azúcar, canela, anís y varias plantas (según recetas) y en esa «categoría» entraban muchísimos otros licores caseros como el licor café, agua turca o licor de menta.
Conviene recordar que José Bonaparte, Pepe Botella, entró en Madrid el 22 de enero de 1809 y estos dos decretos los expidió en su primer mes de estancia en el palacio, lo que sirvió para que toda la oposición a la presencia francesa en suelo nacional los utilizase, desde el principio para vilipendiar su figura y restarle cualquier tipo de apoyo popular.
viernes, 5 de febrero de 2021
sábado, 29 de agosto de 2020
sábado, 22 de agosto de 2020
CARLOS II: ¿hechizado, impotente…?
CARLOS II: ¿hechizado, impotente…?
§ Cobarde”, “tonto”, “impotente”... ¿Qué hizo Carlos II para ser el rey más repudiado de la historia de España?
§ Su reinado estuvo eclipsado por sus problemas de salud y peculiaridades físicas. Sin embargo, el último monarca de los Austrias quedó reducido a una
caricatura que no fue muy justa con la realidad
Sobre el último monarca de los Austrias -rama española de los Habsburgo- que reinó en España se ha dicho que solo tenía un testículo, que era deforme, impotente e intelectualmente discapacitado. La historia lleva siglos cebándose con Carlos II (Madrid, 1661-1700), un hombre al que el adjetivo más benévolo que le han dedicado es el de hechizado. Sin embargo, el que fuera rey de España, Nápoles, Sicilia y Cerdeña, duque de Milán, soberano de los Países Bajos y del Imperio Español de ultramar (desde México a las Filipinas), además de conde de Borgoña y algún título más que ni él ponía por escrito de tantos que eran, no fue el despojo que las fake news de su época retrataron con ahínco.
Un rey frágil encajaba muy bien en un país sumido en una crisis
Por qué la figura de Carlos II ha trascendido hasta nuestros días como la de un pusilánime que parecía estar viviendo siempre el que podía ser su último día en este mundo tiene en gran medida su razón de ser en el rey de Francia Luis XIV, su eterno rival. Como explica a Icon el doctor en Historia Eduardo Juárez, Francia se encontraba en pleno auge y esplendor, mientras España estaba sumida en la decadencia. Durante el reinado de Carlos II se vivió un proceso de transformación y el monarca español estaba sometido a una gran presión por parte del rey Luis XIV. "El francés apretaba para derribar la hegemonía española, siguiendo con la lucha hasta que logró la paz de los Pirineos, consiguiendo derechos dinásticos sobre el trono de España, además de otras ventajas políticas y económicas en Europa", apunta Juárez.
Por su parte, el doctor en Historia Moderna José Calvo Poyato asegura que la imagen de monarca débil le venía muy bien a la historiografía clásica. "Un rey frágil encajaba a la perfección en el marco de un país sumido en una crisis", indica. Los Borbones, continúa el historiador, eran los grandes enemigos de los Austrias y trataron de denigrar la casa de los Habsburgo de todas las formas posibles. La propaganda borbónica contrapuso el éxito reformista de los Borbones españoles frente al fracaso de Estado liderado por los Habsburgo y se encargó de desprestigiar al monarca español desde su nacimiento. El francés Jacques Sanguin, al que Luis XIV envió a Madrid para que diera parte sobre el estado de salud del bebé describió a Carlos II así: "El príncipe parece extremadamente débil, ambas mejillas tienen una erupción de tipo herpético, la cabeza está cubierta de costras y debajo de la oreja derecha se ha formado un tipo de drenaje supurante".
Campaña de desprestigio: la historia de España no fue escrita por españoles
Entre los siglos XVII y XIX la historia de España no fue escrita por españoles. Todo lo relacionado con esta época que se ha colado en el imaginario colectivo fue fruto de la visión subjetiva que dieron narradores extranjeros. "Nos escribieron la historia y lo hicieron a su manera", reconoce Calvo Poyato. De ahí que, tal y como explica Eduardo Juárez, Carlos II quedara reducido a una caricatura que no fue muy justa con la realidad.
Es cierto que el rey padecía el síndrome de Klinefelter, una alteración cromosómica que se da cuando se tiene un cromosoma X de más y que esto le provocó infertilidad. También que sufría de raquitismo, falta de concentración y el prognatismo mandibular característico de los Austrias. "Sus niveles de testosterona era muy bajos y sus genitales pequeños", añade Juárez. Unas anomalías, con mucha probabilidad derivadas de la consanguinidad acumulada -sus padres, Felipe IV y Mariana de Austria, eran tío y sobrina-, que no hicieron más que despertar una buena ristra de creencias carentes de fundamento en una sociedad ultrarreligiosa como era la española del siglo XVII.
No lo hizo tan mal: durante su reinado se recuperó la natalidad y se reavivó el comercio
El reinado de Carlos II estuvo eclipsado por sus problemas de salud y peculiaridades físicas, sin embargo, supuso el inicio del proceso reformista que dio los primeros pasos hacia el nuevo Estado en el que se basa la reforma borbónica. "Carlos II buscó el fortalecimiento de la imagen del valido como ministro real, así como la presencia del secretario del despacho universal, tratando de volver al gobierno de los funcionarios frente a la nobleza", apunta Juárez.
Durante su mandato, el país inició una notable remontada: a partir de 1685 se recuperó la natalidad y la confianza en la moneda, lo que ayudó al comercio. La catedrática de Historia Moderna Magdalena de Pazzis Pi Corrales coincide y destaca que en el último cuarto del siglo XVII se produjeron mejoras económicas gracias a las medidas de sus validos, Oropesa y Medinaceli. También se dio una recuperación científica de la mano del movimiento Novator que impulsó la actividad científica (matemáticas, cartografía, astronomía, navegación...) y se sumó a las actividades científicas europeas.
No estaba hechizado, era torturado
A Carlos II se le tenía por un hombre débil, además de por su apocado aspecto, porque no fue capaz de tener descendencia con ninguna de sus dos mujeres, María Luisa de Orleans y Mariana de Neoburgo. Para fortalecerle y ponerle remedio a su esterilidad fue sometido a múltiples torturas que lejos de lograr su objetivo minaban la salud del rey. "Cuando salía de la corte mejoraba notablemente. Hoy sabemos que es porque las torturas se llevaban a cabo en palacio, de ahí que cuando estaba fuera, alejado de los brutales experimentos, recuperara fuerzas. Sin embargo, no es lo que entendían en esa época, pues le llamaban El Hechizado porque creían que el monarca se encontraba bajo un embrujo que le enflaquecía y solo cuando salía de la ciudad y se alejaba de él lograba mejorar", cuenta Eduardo Juárez.
Antepuso el Estado a sus sentimientos personales
José Calvo Poyato recuerda que, al no tener descendencia, Carlos II decidió nombrar como heredero del trono al Borbón Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV, con la intención de asegurar así la unidad del reino español. "Primó en él mantener la herencia unida para que los dominios de la monarquía hispánica perdurasen. Antepuso el Estado a sus sentimientos personales. No tuvo que ser nada fácil darle el reino a un descendiente de su rival pero lo hizo porque pensó que era lo mejor para la corona y esto es algo a destacarle como monarca", matiza.
No fue tan débil, es que las comparaciones son odiosas
La realidad es que, a pesar de lo que pudiera transmitir su apariencia física, Carlos II fue uno de los monarcas más longevos. Accedió al trono con cuatro años, reinó 35 ("una barbaridad para la época", reconoce Juárez) y vivió 38, edad que era difícil alcanzar en el siglo XVII. Tanto dio de sí que es el rey de España más retratado. Pero el del último Habsburgo que reinó en España es el claro ejemplo de que las comparaciones son odiosas. Como señala Juárez, le tocó competir contra el más poderoso, el gran rey de Francia Luis XIV. Al lado de él, los defectos de Carlos II se magnificaban exponencialmente.
No fue el mejor rey que ha tenido España, pero tampoco ha sido el peor
Carlos II no fue un gran rey, pero tampoco fue el peor. Desde luego, como asegura Eduardo Juárez, fue mejor que su padre, que arruinó al país y tuvo más de una veintena de bastardos, y mucho mejor que su abuelo (Felipe III). El problema es que apenas se sabe nada de él más allá del cliché porque, reconoce Juárez, "en España nos encanta la maledicencia de lo nuestro y celebramos las derrotas en vez de las victorias".
Artículo extraído del Diario "El País", puedes verlo íntegro pinchando aquí.




