PRÁCTICAS HISTORIA DE ESPAÑA: COMENTARIO DE TEXTOS
VALENTI ALMIRALL, España tal como es, 1886.
Lo
mismo si el
sufragio es universal que restringido, nunca hay más
que un solo elector,
el Ministro de la Gobernación. Éste con sus
gobernadores de provincia y el innumerable ejército de empleados de todas
clases (...) ejecuta y consuma las elecciones (…). Para hacer las
listas de electores se ponen en ellas algunos nombres verdaderamente perdidos
entre una multitud de imaginarios y, sobre todo, de difuntos.
El
autor de estas líneas, ha visto repetidas veces que su padre, fallecido ya hace
algunos años, iba a depositar su voto en la urna bajo la figura de un
barrendero de la ciudad o de un sabueso de policía, vestido con traje
prestado.(...) Este sistema de elecciones por medio de la resurrección de los
muertos y los agentes de policía vestidos de paisano no es, sin embargo, lo
peor de los medios empleados para falsear el sufragio por nuestros pretendidos
defensores del parlamentarismo y del sistema representativo. (…) lo que
hacen es pura y sencillamente aumentar el número de votos hasta tener asegurada
la elección del candidato adicto.
CLASIFICACIÓN
El
texto recoge varios párrafos de una obra de V. Almirall, España tal como es
(1886). A modo de ensayo, el autor describe algunos trazos de
la situación española a finales del siglo XIX en cuanto a las elecciones
fraudulentas en el sistema canovista de la Restauración. Es una fuente directa
y primaria para conocer el juicio de los autores regeneracionistas acerca de la
situación de España. Es un texto coetáneo a los hechos, de carácter
literario y de naturaleza político- circunstancial y de estilo
narrativo. Es un documento público que pertenece al libro
España tal como es y fechado en 1889: Un año después, Sagasta aprueba el
sufragio universal lo que, lejos de democratizar el sistema, profundiza las
prácticas fraudulentas y corruptas.
El
autor es Valentí. Almirall, abogado, periodista y
político, que se encuadra en el pensamiento regeneracionista y catalanista.
Principal figura del catalanismo político de izquierdas y republicano federal y
uno de los principales pensadores catalanes de la segunda mitad del siglo XIX.
Participó en la creación del primer periódico en lengua catalana, en la
creación de diversas organizaciones (Centre Catalá) y partidos nacionalistas
(Unió Catalanista). Fue elegido presidente del Ateneu, con una junta de la que
era secretario Enric Prat de la Riba. Almirall impulsó el debate y la ideología
que aspiraba a implantar en España la república, el federalismo y el
catalanismo progresista.
En
síntesis, el texto es una denuncia de la corrupción
electoral del sistema político de la Restauración, desde el Ministro de
la Gobernación, que organiza las elecciones hasta los gobernadores, los
funcionarios y, por último, los caciques que toman las medidas necesarias para
asegurar el resultado esperado: falsificación de censos, “resurrección de los
muertos”, alteración de actas…conjunto de medidas conocidas como “pucherazo”.
2.
ANÁLISIS:
La
idea fundamental del texto es el fraude electoral, tras aprobarse
el 1890 el sufragio universal para varones mayores de 25 años, ley aprobada
durante el mandato de los liberales de Sagasta. Con el fin de asegurar la
estabilidad política de la Regencia, Cánovas y Sagasta firmaron el Pacto del
Pardo, en el que acordaron turnarse pacífica y permanentemente en el poder en
aras de dicha estabilidad. En tono irónico, nos habla de cómo los difuntos
pueden llegar a votar en las elecciones, de funcionarios locales mandados por
caciques que a su vez están en conexión con los políticos que desde Madrid
tienen el poder de decidir los resultados electorales. Es lo que popularmente
llamamos "pucherazo" y está en la base del sistema
canovista de la Restauración en el que dos partidos dinásticos se turnan en el
poder de una manera pacífica a la manera inglesa.
Como vemos en el
texto, el autor, da mucha importancia y trata con mucha ironía la introducción
en las listas electorales de nombres falsos o de difuntos; pero,
existían otras trampas electorales. Estas trampas electorales ayudaban a
conseguir el objetivo electoral que interesaba en el momento: es lo que se
conoce como “pucherazo”, es decir, la sistemática adulteración de
los resultados electorales. No se dudaba en falsear el censo (incluyendo a
personas muertas o impidiendo votar a las vivas), manipular las actas
electorales, ejercer la compra de votos y amenazar al electorado con coacciones
de todo tipo (impedir la propaganda de la oposición e
intimidar a sus
simpatizantes o no dejar actuar a los interventores, etc.). Los términos a
aclarar son:
§ SUFRAGIO
UNIVERSAL: Tipo de sufragio que establece el derecho de voto para todos los
ciudadanos a partir de una determinada edad. En España ya encontramos un
sufragio universal indirecto en la Constitución de 1812, pero solo se
establecería de manera clara en la Constitución de 1869. Fue instaurado nuevamente
en la Ley Electoral de 1890. El sufragio universal incorporó a las mujeres por
primera vez en la Constitución republicana de 1931.
§ OLIGARQUÍA: Grupo reducido
que ostenta el poder en una sociedad. En el texto, los oligarcas son los
dirigentes del país en la España de la Restauración, cabezas prominentes de los
dos partidos dinásticos, con influencia y poder absoluto en cada provincia o
región. Desde Madrid dirigen, a través de sus hombres de confianza en cada
distrito (los caciques), la vida política en cada territorio y ostentan los
altos cargos en la administración, las finanzas…
§ CACIQUISMO: fue un hecho
sociopolítico que se manifestó en España desde mediados del siglo XIX hasta
cumplirse el primer tercio del XX que consistía en el control del poder en
determinadas zonas del país, sobre todo rurales, por individuos de gran
influencia y prestigio social. Era un residuo de las antiguas relaciones
señoriales, y suponía la dependencia personal y el dominio del cacique sobre
los campesinos.
Benito Pérez
Galdós lo definía así: El cacique da y quita míseros empleos que disfrutan los
más pobres del pueblo; suyos son el cartero, el secretario del Ayuntamiento, el
peón caminero, el expendedor de efectos estancados. El cacique es quien al
hacer el reparto de la contribución carga la mano al adversario, aliviando al
amigo, de lo que se originan disgustos mil, y a veces porrazos y hasta
puñaladas.
§ PUCHERAZO: El
pucherazo era uno de los métodos de manipulación electoral usados
principalmente durante el periodo de la Restauración borbónica en España para
permitir la alternancia pactada previamente entre el Partido Liberal y el
Partido Conservador, sobre todo en las zonas rurales y las ciudades pequeñas.
Para llevar a cabo la manipulación, se guardaban papeletas de votación por
ejemplo en pucheros, de donde viene la denominación que se popularizó, y se
añadían o se sustraían de la urna electoral a conveniencia del resultado
deseado. Con posterioridad el término se ha usado para definir el fraude
electoral.
Contexto
histórico: (contextualiza las ideas fundamentales del texto, y relaciónalas
con los fundamentos ideológicos y el funcionamiento del sistema político de la
restauración ideado por Cánovas).
Antecedentes:
El texto
se enmarca en la Restauración, en la que se imponen el
sistema canovista basado en el turno pacífico de los dos partidos dinásticos,
fraude electoral. Sistema liberal no democrático. Dos partidos dinásticos se
alternan en el poder, el resto de fuerzas políticas quedan fuera del sistema:
carlistas, republicanos, nacionalistas.
La corrupción electoral
ha sido una constante durante el reinado de Isabel II. Fracasada la experiencia
republicana federal durante el Sexenio que acabará con el pronunciamiento de
Martínez Campos y la Restauración borbónica en la persona de Alfonso XII. Los políticos de la Restauración
creen que se ha debido a un abuso de poder de las autoridades, pero lejos de
cambiar el sistema establecen un sufragio censitario, votan uno de cada cinco
varones mayores de 25 años, que asegura la hegemonía de la burguesía
terrateniente y financiera. La ley electoral de 1878 sigue
dejando en manos de las autoridades, desde los alcaldes al Congreso de los
diputados, la elaboración de censos y aprobación de actas, con lo que la
impunidad en el fraude electoral está asegurada.
MOMENTO HISTÓRICO: El texto se publica durante la Regencia
de Mª Cristina tras la muerte de Alfonso XII. En 1890 Sagasta ha aprobado el
sufragio universal lo que, lejos de democratizar el sistema, profundiza las
prácticas fraudulentas, Con la Constitución comenzó lo que se llamó el sistema
canovista. Cánovas, para dotarlo de estabilidad, lo sustentó en dos
apoyos:
1º. la "soberanía
compartida" (rey-Cortes) y una práctica política que debía
efectuarse con la existencia de unos partidos oficiales que aceptaran la
legalidad constitucional.
2º el “turnismo” o
alternancia pactada en el poder de los “partidos dinásticos”. Pensaba Cánovas,
siguiendo el modelo inglés que un solo partido no podía mantener la
Restauración, sino que eran precisos dos partidos respetuosos de la
Constitución para acoger la disparidad de criterios y poder turnarse en el
gobierno. Serían unos partidos grandes, pero nada tendrían que ver con los
partidos de masas, puesto que la ley electoral de 1878 restableció el sufragio
censitario, que dejaba la participación ciudadana reducida a no más de un 5% de
la población.
Apoyados por un electorado formado
por gentes burguesas relevante formaban la "clase política" del país,
iban a ser unos partidos de notables y eminentemente parlamentarios, cuyos
diputados dominarían abrumadoramente los escaños del hemiciclo. Cánovas, como
creador de la nueva práctica política y jefe del partido llamado liberal-
conservador, compuesto por diputados de la alta burguesía
terrateniente, alto funcionariado militar o civil y nobleza, fundamentalmente
del sur de la Península, tenía como contrincante un partido que aparecía como
la "izquierda dinástica", el partido liberal-fusionista,
formado por progresistas y demócratas que habían votado la Constitución de 1869
y a Amadeo de Saboya, cuyo jefe era Práxedes Mateo Sagasta.
El turno era una
fórmula política de ventajas inmediatas que, gracias a la manipulación
electoral, daba la posibilidad a ambos partidos de alternarse en el gobierno de
forma pacífica. Según estaba ya pactado, se eligió la falsificación permanente.
Funcionamiento
del turnismo: rey nombra presidente de gobierno, y éste elige
a sus ministros; el ministro de la gobernación organiza las elecciones que debe
ganar su partido, para ello elabora el “encasillado”, listado de candidatos que
han de ser elegidos en cada circunscripción; se organizaba la maquinaria
electoral pertinente, y de otra, por la articulación provincial de estos
últimos con un "control" del poder local mediante la práctica
caciquil, de enorme trascendencia económica y social en una España rural
depauperada transmite este encasillado a los gobernadores civiles, que a su vez
lo envían a alcaldes y caciques locales, que son los encargados de asegurar el
resultado deseado usando los procedimientos necesarios, incluido todo tipo de
prácticas fraudulentas: falsear el censo, manipular actas, comprar votos,
coaccionar a los votantes… Este conjunto de prácticas es lo que llamamos
“pucherazo”.
CONSECUENCIAS: la exclusión
de la vida política de la mayoría de partidos y la hegemonía social y política
de la burguesía financiera y terrateniente.
A
partir del desastre del 98 comienza a debilitarse el sistema de la
Restauración, las ideas regeneracionistas buscan cambiar la política española y
los caciques ya no pueden asegurar los resultados electorales como lo han hecho
en el pasado. Las consecuencias de este estado injusto no se hicieron esperar,
así Cánovas autor del sistema, será finalmente asesinado por el anarquismo en
1897, actividad terrorista que tienen parte del movimiento obrero como forma de
protesta a las condiciones de vida miserable en la que viven la gran mayoría de
la población, y la formación de partidos nacionalistas serán en parte la causa
del colapso de la Restauración durante el reinado de Alfonso XIII. Crece la
oposición al sistema de la Restauración: republicanismo, nacionalismos
periféricos, partidos y sindicatos obreros, que acabarán pactando el fin de la
Monarquía en el Pacto de San Sebastián en 1930.
VALORACIÓN
Y SIGNIFICADO HISTÓRICO DEL TEXTO.
Se
puede destacar que el objetivo del fraude electoral era “tener asegurada la
elección del candidato adicto”, es decir, mantener el turnismo. El turno
dinástico funcionó con total regularidad hasta 1898, donde por primera vez, las
fuerzas de la oposición se convirtieron en hegemónicas rompiendo el monopolio
de partidos dinásticos. El caciquismo pierde fuerza a medida que se genera una
conciencia más crítica y culta en la sociedad. Las ciudades con un votante más
instruido y alejado de la influencia caciquil, se libran de estas prácticas
fraudulentas iniciado el siglo, y, hacia 1910, las candidaturas de las fuerzas
contrarias al sistema, fundamentalmente los republicanos y los socialistas,
empiezan a cosechar triunfos electorales en el ámbito municipal y a obtener
acta de diputado en las elecciones generales. Pero el turno sobrevivió hasta
1923.
Por
último, cabe destacar que la presente obra de Valentí Almirall , además de su
valor testimonial, de documento de época, se anticipa en varios años, más de
quince a la obra de Joaquín Costa, Oligarquía y caciquismo, libro que
constituye un testimonio fundamental para conocer las prácticas abusivas y
fraudulentas por parte de la oligarcas y caciques hasta bien entrado el s. XX
con el fin de integrar la voluntad nacional en la lógica de un bipartidismo que
prepara las elecciones y simula formalmente la existencia de un régimen
democrático a costa de la marginación de las fuerzas opuestas al mismo.